Sendas verdes
SENDA VERDE: San Andrés- Precia la Vara
- Itinerario: San Andrés-Precia La Vara-San Andrés
- Dificultad: Baja
- Distancia: 3km 500m (ida y vuelta)
- Duración: 1hora

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Descripción: La ruta propuesta parte de la localidad de Soto de Agues, a donde se llega por la carretera SC-2 que parte de Rioseco, capital del concejo de Sobrescobio. Una vez en Soto de Agues hay que dejar el vehículo en el aparcamiento situado a la entrada de la localidad y desde allí, dirigirse al puente medieval que salva las cristalinas aguas del río Alba, para continuar en suave ascenso por la carretera de acceso a Agues. Se dejan atrás las antiguas escuelas de niñas, hoy en día sede de la Biblioteca Municipal y de las Oficinas del Grupo de Desarrollo Rural “Proder Alto Nalón”, en cuyo jardín se encuentra un busto de don Fermín Canella Secades (1849-1924), hijo predilecto del concejo de Sobrescobio y Rector de la Universidad de Oviedo, para llegar a la iglesia de San Andrés, construida en 1805. Desde aquí, se toma el camino de la derecha que lleva hasta la plaza de San Andrés en la que está ubicado el Albergue El Alba, donde se encuentra el cartel descriptivo de la ruta y se inicia el recorrido. A través del camino del Infiestu, que discurre entre prados y huertos, se puede contemplar una bonita estampa del pueblo de Soto hasta adentrarse en una zona de bosque mixto formado por castaños, robles y avellanos, que en ligero ascenso nos lleva hasta el mirador, lugar elevado sobre la Ruta del Alba desde el que se puede contemplar su serpenteante discurrir y sentarse a descansar y a disfrutar de la tranquilidad del paraje, mientras se contempla la sierra del Crespón. Prosigue el camino mientras se avanza paralelamente al río Alba y tras pasar una fuente se llega a la Precia la Vara, punto final del recorrido.
El regreso se puede hacer, bien por el mismo camino, o de otro modo, cruzando el pequeño puente de madera sobre el río Alba que sitúa al senderista en la ruta del mismo nombre, que por su espectacular belleza es una de las más conocidas del Parque Natural de Redes y esta declarada Monumento Natural desde el año 2001. Si se gira a la izquierda, la ruta continua hasta la Cruz de los Ríos, final de la Ruta del Alba. En cambio, si se gira a la derecha, se regresa a Soto de Agues, realizando un corto pero agradable paseo.
SENDA VERDE: Villamorey - El Torrexón
- Itinerario: Villamorey- El Torrexón- Villamorey
- Dificultad: Baja
- Distancia: 2km 700m (ida y vuelta)
- Duración: 1h 30min (ida y vuelta)

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Descripción: La ruta parte de la localidad de Villamorey, a donde se accede desde Rioseco por la carretera SC-2. En la plaza de Villamorey se toma el camino que sale a la izquierda de la capilla de San Roque y que lleva hacia el barrio de la Casona para encontrar las últimas casas del pueblo y llegar a una bifurcación de caminos donde se debe coger el de la izquierda y tras pasar una cuadra seguir por una pista de hormigón que discurre bajo la vega de Veranes. Desde aquí, se puede contemplar a la derecha, la Vega de Villamorey, que esta situada junto a la carretera a la entrada del pueblo, y al fondo, la impresionante mole del Cuyargayos, desde cuya cima, en día despejados se puede observar la totalidad del concejo de Sobrescobio y casi todo el Parque Natural de Redes.
Se continua el camino que pasa a ser de gravilla y que bajo la vega de Eros discurre por un bosque de castaño desde el que se comienzan a divisar las aguas del embalse de Rioseco y que en suave ascenso, adentra al caminante en el cada vez más espeso castañero. Tras salvar un hito que se encuentra en la mitad del sendero, se llega a una zona en la que es necesario salvar unos escalones tallados en la roca. Tras subir los primeros escalones se llega a un banco situado a la sombra de un frondoso roble donde se puede hacer una parada, sino para descansar, al menos sí para contemplar la hermosa vista que se abre ante nosotros con la Peña el Gamonal, Unqueru, la mayá de Llagos y colgado en la ladera, el soleado pueblo de Campiellos. Unos escalones más y en otra revuelta del camino ya se puede ver Rioseco en su totalidad, así como la parte del espigón del embalse y sí se hace la ruta durante los meses de invierno, se puede observar la gran variedad de aves acuáticas que invernan en el embalse de Rioseco. Unos metros más adelante se llega al Mirador de Cuyacerra, en el que unas mesas y bancos invitan a sentarse y disfrutar de la estampa que se ofrece sobre las tranquilas aguas del embalse, y desde aquí, también se puede contemplar la Presa, situada entre dos crestones de cuarcita. Sobre uno de ellos, inexpugnable e indómito aparece el Torrexón. Aquí se ve claramente esa función defensiva que tuvo en su momento, situado sobre el desfiladero que servía de entrada al concejo de Sobrescobio. El nombre del concejo es un término de raíces romanas que proviene de super scopulum, “sobre el escobio”, nombre que en asturiano se da a los desfiladeros y que hace referencia al angosto paso que sirve de entrada al concejo. A partir de este punto el camino continua a través de un estrecho y sinuoso camino, en el que se debe ir con precaución y en fila de uno, para adentrarse en un espeso bosque de roble y castaño con un tupido sotobosque en el que predominan los piornos, los helechos, el brezo y las arandaneras, y llegar así al último mirador, donde un cartel indica el final de la senda. Desde aquí, sólo resta regresar por el mismo camino. A la altura de la cuadra que se encuentra antes de llegar al pueblo, se puede tomar el camino que sale a la izquierda de ella y que conduce al lavadero de Les Fontiques. A continuación se toma el camino que sale a la derecha y pasando bajo “el xerrón”, gran peñón de caliza situado junto al camino, se llega de nuevo al barrio de la Casona. Aquí, se toma la calle de la izquierda que conduce hasta el recientemente restaurado Molino de Villamorey, que es de uso comunal y donde un cartel explica su funcionamiento. Junto al molino, se encuentra un hórreo, conocido como “el pesaeru”, por ser el lugar en el que estaba situada la báscula para pesar el ganado y que también era comunal. En sus inmediaciones hay un cartel en el cual se describen las diferentes partes que componen un hórreo. Ya sólo queda tomar la calle que sale desde el hórreo para llegar de nuevo a la plaza de Villamorey, punto de inicio del itinerario.
SENDA VERDE: Ladines- Molín el Ponticu - Ladines
- Itinerario: Ladines-Molín el Ponticu-Ladines
- Dificultad: Fácil
- Distancia: 1km 300m
- Duración: 30 minutos

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Descripción: El itinerario propuesto parte de Ladines a donde se llega por la carretera SC-2 que sale de Rioseco. Una vez en Ladines, el panel señalizador de la ruta está situado en la plaza, lugar en el que se estaciona el vehículo para iniciar el recorrido.
Se toma el primer camino que sale a la izquierda y tras pasar unas casas y un pilón de agua hay que girar a la derecha para llegar al lavadero La Fuente, donde nos podremos refrescar antes de proseguir el paseo. En el siguiente cruce, junto a un grupo de casas con corredor, se gira a la derecha y en el próximo cruce a la izquierda, para continuar por una calle que desemboca en la iglesia de San Pedro, del siglo XV y reconstruida en 1640. Desde aquí se toma el camino que sale a la izquierda, y tras pasar el centro cultural de Ladines y las antiguas escuelas la ruta gira a la derecha. Entre praderías y pomares se avanza por un sendero ancho que no se abandonará en el primer cruce, en cambio, en el siguiente cruce el camino gira a la derecha y se adentra en un espeso castañero. Unos metros más adelante un panel nos indica que debemos girar a la izquierda para llegar al paraje en el que se encuentra situado el Molín el Ponticu. El molino está abierto y se puede acceder a su interior, eso sí, sin causar ningún destrozo y cerrando la puerta tras la visita. Además hay un panel, en el cual se explica su funcionamiento, y en la parte trasera del molino hay unas escaleras que permiten acceder a los canales que traen el agua para realizar la molienda. Tras la visita al molino, se vuelve al camino principal hasta llegar a un cruce en el que hay que girar a la derecha para coger un sendero que lleva al llamado camino del Ponticu, que en suave ascenso llega a La Lláscara, desde el cual se contempla una magnífica panorámica de Soto de Agues y la Sierra del Crespón. Sólo resta callejear por Ladines mientras se observan sus casas con corredor, con galerías, los hórreos, las paneras, las paredes de cebatu (entretejido de varas de avellano con argamasa) y en definitiva, la arquitectura tradicional que se encuentra magníficamente conservada para llegar de nuevo a la plaza, punto de inicio y final de nuestro paseo.